Unas horas en Singapur

Aeropuerto Internacional de Changi (Singapur). 27 de Julio de 2010

Si alguna vez quieres viajar a una ciudad en la que desees ver altos rascacielos, vete a Nueva York. Si lo que deseas es una ciudad ecológica, en la que el medio ambiente priorice a las necesidades del ciudadano, entonces ve a Estocolmo.
Si quieres ir a una ciudad moderna, asiática, donde poder degustar una excelente comida, ve a Bangkok.
Pero si quieres ahorrarte todos estos viajes y hacerlo todo en uno, ven a Singapur.

Singapur

Antes de empezar, os detallo un poco sobre el viaje para llegar hasta aquí. Todo empezó el domingo a las 8 de la mañana, cuando cogí un autobus desde Granada hacia Madrid. A las 13 h. estaba en la Estación de Avenida de América, donde cogí otro bus hasta Barajas. El vuelo salía a las 17:30, un Boeing 777 de la compañía Korea Airlines con destino a Seul, previa escala en Amsterdam (afortunadamente sin cambiar de avión, ni de asiento). Algo más de una hora de parada en Amsterdam para hacer otras 10 horas de vuelo hasta Seul, que con las 3 de Madrid-Amsterdam ya hacían 13. Una escala corta en el aeropuerto de Incheon (Seul), el cual, por cierto, es una pasada, para coger el siguiente vuelo hasta Singapur, otras 6 horitas más… En resumen, que salí de Granada el domingo a las 8 de la mañana y llegué a Singapur el lunes a las 10 de la noche (hora local).

Entreteniéndome con Ross en el vuelo a Seul

A la llegada a Singapur, un par de trámites antes de ir hacia el Hotel Dickson 81: primero pasar los controles de rigor; dejar la mochila grande en la consigna, pues iba a estar aquí menos de un día y no merecía la pena la carga; y coger el metro hasta Little India, el barrio donde me alojo.
El recorrido no era complicado, así que saliendo del aeropuerto a eso de las 11, llegué al hotel un poco antes de las 12, con el tiempo justo de dejar las cosas en la habitación y bajar a cenar algo a un restaurante tai que hay en la misma calle Dickson. Restaurantes en Singapur los hay a patadas, de todos los colores y nacionalidades. Por lo que he comprobado, también son muy económicos, aunque no tanto como Bangkok, pero comparado con el nivel de vida que hay en aquí pagar menos de 3 euros por una comida no es nada exagerado. Eso sí, una cerveza Tiger tamaño pinta me ha costado más que la comida.
Esta mañana me he levantado a las 9, después de descansar plácidamente 8 horitas, y me he dado un paseo hasta lazona de Marina Bay, donde se encuentran gran parte de los rascacielos de la ciudad, con un skyline realmente impresionante. Durante el paseo he observado algo de la arquitectura de la ciudad, con una perfecta combinación de arte moderno y colonial, parece una ciudad en un jardín, pues zonas verdes hay a patadas.
La gente, por lo que me he encontrado hasta ahora, es amable, amable, amable… en una ciudad hecha por y para el ciudadano. Las comunicaciones son fáciles, en menos de un día he subido en metro (2 veces), barco y autobús, y sin tener que preguntar demasiado… esto promete, así que espero que cuando vuelva dentro de un mes pueda profundizar un poco más.

Aeropuerto de Incheon (Seul)

Dentro de hora y media cojo el vuelo a Kota Kinabalu, en Borneo, donde la experiencia debe ser muy diferente a esto. Mañana será un día tranquilo, pues de verdad que necesito el descanso, pasado mañana empezaremos con jungla o con islas, eso será algo que gestionaré desde allí.
Sea como sea, de momento las horas de vuelo han merecido la pena. En cuanto pueda colgaré el siguiente post.

De huevos, gallinas y refranes

A bordo, 26 de juio de 2010

Me encuentro a bordo de un Boeing 777 de la Compañía Korea Airlines. Son las 00:45 horas en España, aunque ahora mismo no tengo ni idea de la hora por la que estoy pasando, pues estamos sobrevolando la región que se encuentra al pasar San Petersburgo, aproximándonos a Siberia camino de Seul. No sé cuantos husos horarios he pasado ni cuántos me quedan por pasar, sé que salí de Granada esta mañana a las 8 en el bus de Madrid, que el avión despegó de Barajas a las 17:10 y tras una escala técnica en Amsterdam (no hay manera de librarse de ese aeropuerto), salimos de nuevo a las 21 horas de la capital neerlandesa.Después de una corta escala en Seul, llegaré a Singapur el lunes a las 21:30, así que hasta entonces prefiero no preocuparme de la hora.

Me he encontrado con algo curioso. He empezado un libro de Antonio Salas, el mismo periodista de investigación que hace varios años nos sorprendió a todos con “Diario de un Skin”, aunque esta vez llega más lejos, pues se infiltra durante seis años en diversas organizaciones terroristas para escribir su última novela: “El Palestino”.

Y empieza con el siguiente proverbio árabe: “es mejor el huevo de hoy que la gallina de mañana”. Hace ya más de 2 años, en el templo Wat Phra Sing de Chiang Mai encontré el siguiente proverbio tallado en un tablón de madera en un árbol: “today is better than 2 tomorros”, en este caso es budista, pero observamos como en muchos casos todas las religiones han de acercarse en, como bien reflexiona Jorge Bucay, el camino del encuentro (en nuestras relaciones con los demás) ó bien el camino de la autodependencia (en nuestro progreso personal).Siempre que viajo he preferido guiarme por este principio, es decir, el de aprovechar lo que el presente me ofrece, ya veremos con lo que nos va a sorprender el furturo.

Y es que este viaje va a ser algo diferente al resto de los que he hecho por Asia. Ya van 8, la cifra no está nada mal, pero este año las circunstancias cambian:

- En primer lugar visito países que nunca había pisado: Singapur, Malasia, Brunei, Korea… y la gran mayoría de ellos con espectativas de encontrar cosas muy diferentes. Afortunadamente esta filosofía de vida es común en la religión budista y musulmana, pues Malasia, Brunei e Indonesia son países árabes. Me va a chocar un poco ver personajes de ojos rasgados entrando en la mezquita.
- En segundo lugar, hasta ahora afrontaba estos retos con Pui, si no durante todo el viaje, sí parte de éste. Ahora voy completamente solo, y a lugares bastante más remotos, si cabe, que Laos, Camboya, Tailandia ó Myanmar.
- Las comunicaciones en Borneo son bien sencillas: ó en avión ó en barco. hay una pequeña red de carreteras y alguna que otra línea de ferrocarril, así que a prepararme para hacer los trayectos en avioneta sobrevolando la jungla.
- Hace un mes me operé de la vista, y aún me falla algo la visión, sobre todo cuando quiero enfocar algo a media-larga distancia. Espero que no me dé más problemas de la cuenta. por eso me llevo unos prismáticos y un catalejo. También tomaré medidas a la hora de hacer buceo.

Esta semana, antes de partir, he hablado con algunos amigos. Muchos de ellos me han animado, otros menos, pero también se ha dado el caso de quien me ha desaconsejado lugares por distintas referencias, bien por lo que pueden leer en otro blog, o por comentarios de algún pseudo experto que no ha viajado nunca a Asia pero se cree con el derecho de desaconsejar viajar a Tailandia porque hace 3 meses hubo revueltas.

Aconsejar es gratis, escuchar también, hacer lo que te da la gana es gratificante, pero lo mejor es vivir tus propias experiencias y enriquecerte de ellas. Como creo que he dicho otras veces, estas experiencias son las que nos hacen crecer y desarrollarnos como persona. Sinceramente, prefiero vivir, experimentar y equivocarme, que quedarme años encerrado en casa viendo como la vida pasa, esperando la oportunidad que nunca va a llegar (nunca va a llamar a tu puerta, hay que salir a por ella) y desaconsejar sin ningún tipo de fundamento.

Así que habrá que experimentar, y que mejor sitio que Borneo, la tercera isla más grande del mundo y plagada de la jungla más antigua de la tierra, enormes cavernas llenas de millones de murciélagos, los cuales salen al atardecer en formación creando un espectáculo que por lo que comentan, debe ser grandioso,  me adentraré en la jungla en canoa para encontrarme con especies que jamás pensé que pudiera ver fuera de un documental de La 2.

Tantas horas de viaje dan para mucha reflexión, y hoy me ha tocado esta, y escribirla. Como otras veces, seguiré ni proverbio favorito “today is better than 2 tomorros”. Voy a aprovechar el presente, voy a disfrutar al máximo de él, y voy a seguir viajando, conociendo, probando y experimentando. Y, en todo caso, únicamente descartaré después de experimentar.

Será casualidad, pero todos los viajeros que he conocido (y afortunadamente durantre todos estos años han sido unos cuantos) tienen la misma filosofía:
- Lo pienso, lo hago y después lo juzgo
en lugar de:
- Lo pienso, lo vuelvo a pensar, le busco el pero, lo descarto, y al final lo juzgo sin ni siquiera haberlo intentado.

Pues vamos a por ello. “Echarte palante” en este tipo de cosas te motiva, te da fuerzas y, sobre todo, es un subidón de autoestima, una combinación perfecta para volver con las pilas más que cargadas.

Me voy a Borneo!!

A Borneo!!

Mono Narigudo de Borneo (Proboscis)

Pues esperando al fin mis vacaciones. Este año ha sido uno en los que me he tomado la preparación el viaje con más calma. El billete tenía que comprarlo con tiempo, pues si me acercaba al verano el precio se iba a disparar. Como el año pasado, compré el billete en el mes de abril y sin un plan de viaje aún preparado. Sobre el trayecto, esta vez ha tocado Madrid-Singapur, con escala en Seúl y operado por Korean Airlines. Los aviones tienen buena pinta, y me llama mucho la atención visitar en el mismo viaje cuatro de los mayores aeropuertos del mundo: Seul, Singapur, Kuala Lumpur y Bangkok.

Singapur

En un principio tenía pensado desde Singapur hacer una pequeña ruta por la Península de Malasia, llegando hasta las Islas Perenthians. Pero de casualidad encontré los billetes a Kota Kinabalu a un precio muy razonable (hasta 80 € I/V), los alojamientos allí tienen un precio accesible, no como Singapur, así que al día siguiente de ver estos vuelos fui a pedir información al Centro de Medicina Preventiva para el Viajero, controlé las vacunas, las conseguí, me puse las que necesitaba… y a preparar el viaje (en 10 días!!!). La idea es la siguiente: tengo 11 días hasta llegar a Bangkok, de manera que hay que aprovechar bien el tiempo. Por ese motivo, si llego a Singapur el 26 de julio por la noche, al día siguiente tengo ya mi vuelo a Kota Kinabalu para primera hora de la tarde, de esa manera por la mañana disfrutaré de un paseíto por Singapur, ya controlaremos el asunto “alquiler bicis”.

Mapa de Malasia, Indonesia, Camboya, Tailandia y la Isla de Borneo

Kota Kinabalu es la ciudad más importante de la provincia malaya de Sabah, en el Norte de Borneo, cerca de Brunei. Hasta hace poco la idea era desde allí dar el salto hasta Mulu, y visitar el famoso Parque Nacional de Gunung Mulu, donde se encuentran unas inmensas cavernas, y uno de los bosques más antiguos del planeta. En la isla las comunicaciones son escasas, y para llegar hasta allí dependes de un vuelo en un avión de hélice. Las plazas son muy limitadas, y se agotan rápidamente.

Isla Lankayan en el Parque Natural Turtle Islands

Lankayan, en el Parque Natural Turtle Islands

 

Para el relax...

Lamentablemente para la semana que viene no encontraba billetes que me cuadraran en fechas y, sobre todo, en precio, así que después de darle muchas vueltas, he decidido centrarme en el norte de Borneo, asentándome en Kota Kinabalu y escaparme unos días a Sandakan, en la costa Noreste de la isla. Allí aprovecharé para ver desovar a las tortugas pasando una noche en una de las islas del Parque Natural de Turtle Islands, y ya de paso bucear en uno de los archipiélagos más bonitos del planeta; iré a ver a los monos narigudos en la Bahía de Labuk y una escapada de dos días por el río Sungai Kinabatangan, donde dicen que la naturaleza “es un regalo de Borneo a la Tierra”, allí hay elefantes enanos, rinocerontes, monos, flores de todos los colores y de las que comen…

Raflesia

Desde Kota Kinabalu, quiero coger el North Borneo Railway. Se trata de una línea de tren construída por los ingleses en 1896. Esta línea, la única en el Norte de Borneo (y no sé si también en el resto de la isla), sale de Kota Kinabalu hasta Tenom, en un recorrido de unos 75 km, durante el trayecto, el tren pasa por manglares, plantaciones de palmeras, poblados y 136 túneles. En ir y volver, se puede ir perfectamente un día entero.

North Borneo Railway, a su paso por la jungla

También quiero hacer una escapada a Brunei, concretamente a la capital, Bandar Seri Begawan. Hay algunas cosas de este país que me llama la atención. Únicamente pasaré allí una noche.

Torres Petronas en Kuala Lumpur

Desde Kota Kinabalu, en Borneo, volaré de nuevo a Singapur para enlazar con un vuelo a Bangkok, donde Pui me está esperando. Posiblemente vayamos a pasar unos días a Prachuap Khiri Khan, ya estuvimos el año pasado y el sitio es perfecto para descansar. También haremos una escapada a alguna isla. Esta vez posiblemente no sea Koh Tao, aunque no se descarta. Koh Chang, Koh Kut y Koh Mak son las que tienen todas las papeletas.

También quiero pasar unos días tranquilos en Bangkok, una ciudad que me atrapa cada vez que voy. Me resultará rarísimo ver las secuelas de los enfrentamientos provocados por los camisas rojas hace unos meses.

Este año, muy a mi pesar, volver a Camboya está complicado, ya que un mes de viaje no da para tanto. De todas maneras, y según como transcurra todo, ya veremos si realmente descartamos, me sabría muy mal no volver a visitar a Juanfran, Davide y al resto del personal de Babel Guesthouse.

 

Para finalizar, antes de volver a Granada, Pui y yo iremos a Kuala Lumpur, y después a Singapur. Desde allí ella cogerá un vuelo de vuelta a Bangkok y yo para Madrid.

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