Cerdos y cascadas

 

porkula1

Siem Reap, Camboya, 10 de Agosto de 2009
Saludos de nuevo desde Babel Guesthouse. Hace cuatro días que entré en Camboya por el paso fronterizo de Poipet, y lo este país no tiene palabras.
Sé que me queda mucho mundo por descubrir, muchísimos países por viajar, pero creo que lo que uno se encuentra aquí difícilmente se puede sentir en otros lugares. Lo que pasó en este país en la época de los Jemeres Rojos es algo que reservaré hasta que visite los campos de la muerte cuando vaya a Phnom Penh. Este país puede llenarte de alegría y fuerzas, o puede atraparte en su realidad y hacerte sentir la persona más mísera del mundo.
Camboya puede ser otra cosa, y hoy me gustaría contaros alguna de ellas. Anteanoche estuve apostando en una carrera de cerdos.
Sábado noche. X Bar de Siem Reap, 10 pequeños puercos y un circuito de unos 40 metros que serpenteaba por todo el bar. Las apuestas, de dos dólares, uno para obras de apoyo a los huérfanos y otro para el bote, los ganadores se repartían ese bote. Denominación del evento: PORKULA 1!!

los cerditos a la espera de la contrarreloj

los cerditos a la espera de la contrarreloj

Organizado por X Bar, cada uno de los cerdos estaban patrocinados por diferentes negocios del lugar, en su mayoría guesthouses y restaurantes. En primer lugar una contrarreloj, los cerdos salieron de uno en uno seguidos del dueño del negocio por el que era esponsorizado. Algunos hacían directamente el recorrido, otros se paraban y se tomaban su tiempo…
Después, salieron de tres en tres, y el vencedor se iba clasificando para la carrera final. Vencedor, el número 9, llamado Ms Wong. Yo aposté en la primera carrera por el número 10, Spam Bandit, por un soplo que me dieron, era el cerdito de X Bar, y parece ser que tenía todas las papeletas para ganar, entre otras cosas debía ser porque era el único que conocía el recorrido, perdí mis dos dólares, pero pasé uno de los momentos más divertidos del viaje. El ambiente del lugar era de lo más curioso, pues se daban cita todos los extranjeros que viven en Siem Reap. Ciudadanos del mundo venidos de los cinco continentes: italianos, colombianos, americanos, australianos, japoneses…
Allí conocí a Andrés, todo un personaje colombiano que ha vivido en decenas de lugares repartidos por todo el mundo. Una persona muy viva, inteligente, y con miles de anécdotas para contar.
Esta mañana me he levantado a las 6:30 para ir a las montañas de Kolen. Dos hor4as de viaje en moto para hacer los 65 km de recorrido. La mitad de éste, por carretera asfaltada, el resto por un camino de tierra metido entre las montañas, con un paisaje totalmente diferente al que he visto hasta ahora en el resto de Camboya: un espeso bosque más parecido a los que puedes encontrar en Tailandia en la provincia de Kanchanaburi. No quiero recordar cómo he acabado con el trasero. La moto era una Honda Nosequé de 100 cm3, guiada por Sambo, el mismo conductor con el que estuve haciendo las visitas a los poblados en año pasado, y el que nos invitó a su poblado para comer y plantar arroz, haciéndome pasar uno de los mejores días de mi vida.
Primero fuimos a visitar Kbal Spean, un templo en lo alto de una montaña, bastante venerado por los camboyanos, y coronado por un Buda reclinado de unos 8 metros tallado en la roca que coronaba la montaña. Después visitamos los 1000 lingams. Se trata de unos falos sagrados del dios Shiva tallados en las rocas de la rivera del río. También se podía observar más tallas de Shiva, su esposa Uma, aparte de ranas, vacas…

one thousand lingams

one thousand lingams

Bajando por el río llegamos a una zona repleta de camboyanos, pues suele ser lugar de descanso durante los fines de semana. Todos ellos llevaban sus picnics y hacían vida de convivencia en familia. Desde allí bajamos a la cascada, impresionante, 35 metros de caída y unos 50 de ancho, rebosante de agua pues estamos en temporada de lluvias.

Mr Sambo en primer plano, las impresionantes cascadas al fondo

Mr Sambo en primer plano, las impresionantes cascadas al fondo

Nadar hasta ella y meterte debajo de la cascada te hace sentir Indiana Jones. El único problema es que al ser domingo y día de picnic, decenas de camboyanos se sentían tan Indiana Jones como yo. Eso sí, sólo me crucé con tres extranjeros en todo el recorrido.

Ducha natural en las cascadas

Ducha natural en las cascadas

La vuelta fue dolorosa. Estaba cansado de la noche anterior (Porkula 1) y mi trasero estaba todavía resentido del viaje de ida. Dolorosa pero no me arrepiento para nada del “paseo”, dos horas de ida y otras dos de vuelta, pero esto es Camboya, no es tan sólo los Templos de Angkor, este país tiene muchísimo que ofrecer al viajero, como cerdos y cascadas.

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One Response to Cerdos y cascadas

  1. Maryane says:

    Bien echo Rafa!

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