Las caras de Brunei

 

Camino a la escuela islámica

Aeropuerto de Darussalam, 4 de Agosto de 2010

Hace unos días hablaba en otro post sobre como disfrutar del día a día. También mencionaba algo de los prejuicios, y como muchas veces sacamos conclusiones erróneas antes de tan siquiera haber conocido directamente lo que estamos juzgando. Hoy me he visto en ese error. Y lo que he vivido, la experiencia de Brunei, me ha hecho aprender de ese error.

A las 8:50 he cogido el vuelo a Brunei desde el aeropuerto de Kota Kinabalu. Al llegar al sultanato, he tenido que pasar toda una odisea para llegar hasta los alrededores de KH Soon Resthouse.

Respecto al aeropuerto, me esperaba algo tipo Changi, el aeropuerto de Singapur, con todas las facilidades para el viajero, pero aqui o coges un taxi o tienes que caminar medio km para coger el bus que te lleva a la ciudad. Como el presupuesto no está para lujos, tocaba caminar y con un poco de suerte encontrar a la primera la parada de autobús hasta la ciudad.

Una vez en Bandar Seri Begawan, capital del sultanato, he comprobado que ni mucho menos es un mini-Dubai, pese a presumir de ser un estado petrolifero. La capital es bastante humilde, como sus habitantes. KH Sonn Resthouse, el único alojamiento barato del centro de la ciudad, es mas humilde todavía, a decir verdad es quiza lo más cutre que me he encontrado en toda Asia, y he viajado y me he alojado en sitios con todo tipo de fauna…

Asi eran las espectativas, casi no me atrevía a dar una ducha por miedo a lo que pudiera salir del grifo, y quitando un albbergue en las afueras, es el único alojamiento a un precio razonable en toda la capital. Pero lo mejor estaba por llegar…

kompong ayer

Salí a dar un paseo para conocer la ciudad, pero al preguntar antes en una oficina de información turística por los circuitos de los que habla la Lonely Planet, me dicen (muy amablemente) que un circuito de 3 horas me puede salir por 50 dolares de Brunei (1 BND = 0,50 euros), y si voy solo, 100 BND. Por supuesto, allí los eje con la mejor de mis sonrisas, haciendome a la idea de que me esperaba un dia muy duro.

HJ, todo un fenómeno

Al salir a la calle fuí a echar un vistazo a un mercadillo de comida al lado del rio, y fue allí donde conocí a HJ (ellos pronuncian “Eichi”), conductor de una barca-taxi que me ofreció sus servicios para conocer la “ciudad”. Nuestra primera conversación-regateo fue tal que así:

– HJ: 30 Brunei Dollars Mister!

– Espanioleitor: Too expensive my friend!

– HJ: Ok, 25 dollars!

– Espanioleitor: I pay 15, I know more is expensive (sonrisa)

– HJ: (carcajada)

– Epanioleitor: Ok my friend, 15 dollars, me happy, you happy… everybody happy!

– HJ: (Risas) Ok Mister, but for 20 dollars we can go to see monkeys, proboscis (te llevo a ver los monos proboscis por 20 dolares)

– Espanioleitor: How long? (cuanto tiempo?)

– HJ: More than 1 hour… (mas de una hora)

– HJ y Espanioleitor: (Choque de manos)

A ver, por 20 BND (unos 10 euros) iría a ver Kompong Ayer, el poblado-barrio flotante junto a la ciudad,  con nada menos que 30.000 habitantes, los alrededores de esta y los monos proboscis… tal y como iba el día, creo que no me podía negar, e hice bien, muy bien…

Primero me llevo a Kompng Ayer, y a la galería desde donde se puede contemplar el poblado. Esta galería hace un amago de mostrar al turismo la cultura de Brunei, aunque todavía les queda un poco (ó un mucho) por desarrollar el turismo por aquí. Después, me llevo a su barrio, otro poblado flotante en las afueras de la ciudad que sigue formando parte de Kompong Ayer, y mientras me contó algo de su vida y de la cultura de Brunei:

HJ vive en Kompong Ayer, me dice que las casas son del gobierno y se las rentan a los ciudadanos por 162 BND al mes, aunque despues de 20 años pagando te quedas con la casa. También las pueden comprar por 38.000 BND, pero eso parece ser que no esta al alcance de todo el mundo. Una vez dentro de las casas, es muy diferente al aspecto que tienen desde fuera, son muy espaciosas, limpias, bien equipadas (para lo que son), y huelen muy bien: a perfume, a ropa recién lavada…

 

juguetón

Los niños entran en la escuela pública a las 7:30 am, va a ella en una barca que los recoge por todos los mini-muelles repartidos por todo Kompong Ayer. A las 12:30 terminan, van a comer a sus casas para asistir a la escuela islámica de 13:30 a 17.Los niños aquí son simpatiquísimos. HJ me dejó en una zona por donde pasaban todos ellos para ir a la escuela islamica. Todos me sonreían y me saludaban, me preguntaban mi nombre, de dónde era… en un raro ingles. Cuando les contestaba, sonreian timidamente, como si al hablar conmigo hicieran una travesura.

Algunos me pedían que les sacara una foto, normalmente con algún amigo/a. Otros, me pedían la foto y cuando se la iba a sacar se escondían detrás de algún compañero muy avergonzados. Todo esto, insisto, en las pasarelas del enorme laberinto de palafitos que forman Kompong Ayer. Así estuve alrededor de una hora: hablando, bromeando…

Hasta que conocí a Kali, una niña de unos 8 años con una sonrisa preciosa. Primero se me quedo mirando, y después de saludarla y preguntarle su nombre perdió la timidez, me pidió fotos, me presentó a sus amiguitos y después me cogió de la mano para llevarme a ver a su “amigo”.

A la izquierda, con el pelo recogido, Kali

Supuestamente íbamos a su casa, y yo estaba un poco mosca por todo eso (de nuevo error). Cuando llegamos a su casa, cerca de tierra firme, me enseñó a su amigo: un enorme lagarto de mas de un metro. Cuando le pregunte el nombre del lagarto, subió un poco los brazos, con las palmas hacia delante, y con toda naturalidad me dijo que no tenía (iluso de mí, cómo va a tener nombre un lagarto?).

HJ me estaba esperando en un embarcadero al final del poblado. Después de despedirme de Kali y sus amigos, nos fuimos a los manglares para ver los monos. La verdad es que después de lo que nos costó ver los proboscis en el Rio Kinabatanbang, no confiaba mucho en poder encontrarlos y más a esa hora del dia, pues la mejor hora para verlos es al atardecer, cuando van a los árboles cerca de los ríos para dormir. De nuevo error, me harté de ver monos. HJ me dijo que lleva muchos años visitándolos, y que sabe perfectamente dónde están en cada momento: por la mañana, al atardecer…

Proboscis, sólo habita en el Norte de Borneo

Ver a estos monos no es tan fácil como parece, además de que no es como un documental de La 2. Aunque más cerca que en Kinabatanbang, siempre los vas a ver a unos 15-20 metros, pues están en lo alto de los árboles y a cierta distancia. También vimos lagartos, iguanas, otras especies de monos… y a un águila pescando en el río, un espectáculo impresionante!!

Al final fueron casi 5 horas, y habíamos hablado de 1 hora y pico. Cuando al regresar al embarcadero le pregunté cuánto le tenia que pagar, me dijo 25 dolares, aunque le di 30 (insisto, 3 horas con una agencia me hubiera costado 100 BND, y solo la experiencia con los niños no tiene precio).

Al despedirnos, algo me salió del alma. Llevo 20 años trabajando con niños como profe de judo, mas unos pocos en los que me dediqué a la educacion física, así que le pregunte a HJ si era posible visitar al día siguiente el colegio y las clases. Le dije que no era seguro, pues dependía del tiempo que tuviera y la hora de salida del bus, avión… me dijo que lo intentaría, que hablaría con la maestra de sus hijos. De todas maneras le dije que al no darle seguridad, no me esperara al día siguiente y si encontraba otra gente para hacer visitas, que no dejara de perder clientes.

Despues fuí a comer (ya eran las 16:30 y no habia comido nada en todo el día), y a visitar la Mezquita de Omar Ali Saifuddien, el monumento mas importante de la ciudad, una llamada a la pomposidad, con la cúpulas de oro auténtico, suelos de mármol italiano, vidrieras traídas directamente de Inglaterra… algo impresionante, y justo al lado de las sencillas casas de los palafitos.

Mezquita de Omar Ali Saifuddien

Al anochecer, estuve haciendo tiempo en un ciber, no me apetecía nada volver a KH Soon y no había otra cosa que hacer en la ciudad.

Esta mañana, despues de desayunar, he ido a buscar a HJ, pero no lo he encontrado. Tenía alrededor de una hora antes de salir para el aeropuerto, asi que tampoco podía esperar demasiado, y tampoco quise llamarlo por telefono pues me imaginaba que estaria con otros clientes.

Por cierto, la Resthouse, KH Soon, ademas de cutre, antipáticos. El unico que medio se libraba era el dueño. No la recomiendan en la Guia Lonely Planet, y ahora entiendo el porqué. No suelo hablar mal de los sitios donde voy, el unico “pero” que le puedo encontrar a mi estancia en Brunei, sin duda ha sido este cutralojamiento.

Aunque Brunei no es esto, no puedo dejarme llevar por tan solo esa “mala experiencia”, Brunei tiene mas caras:

  • Por un lado, su riqueza natural, ver desde el muelle de la ciudad un aguila cazando, un enorme lagarto desde tu casa o un extraño mono proboscis al otro lado del rio.
  • Por otro lado, la pomposidad, la exhuberancia de las mezquitas y los palacios
  • Por lo demas, la gente es maravillosa, sencilla, amigable… No sé a donde ira dirigido el dinero en este pais (aunque me lo imagino), aun así, yo sí los he visto ricos: felices, sencillos y simpáticos… es la otra cara de la riqueza.

    águila

Hace un rato un señor se ha sentado en una mesa cerca de la mía, iba muy bien vestido y con otro compañero. Me ha dicho que trabaja para el Departamento de Turismo de Brunei, y me ha hecho un buen interrogatorio. Le he comentado lo que he disfrutado de su país, aunque sin duda deben desarrollar más las infraestructuras y la oferta turística, pues este país tiene muchísimo que ofrecer. Ahí ha quedado, a ver si leen el Blog y por casualidad me hacen una buena oferta, jeje

Por cierto, podéis contactar con Hj en los teléfonos (+673) 8785830 ó 8120041. A mí, personalmente, me fue muy bien con él, y gracias a eso me gasté menos de la mitad del presupuesto que había pensado para Brunei.

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Tortugas, orangutanes y relax en el Mar de Filipinas

 

Pulau Selingan

Sandakan (Borneo-Malasia), 2 de Agosto de 2010

Ahora mismo son las 9 de la noche, estoy actualizando el blog en una terraza-restaurante que hay cerca del puerto de Sandakan, regentada por musulmanes. En una pantalla grande de TV aparece un señor con turbante leyendo unas oraciones. Todos los que están comiendo son locales, y para nada tengo una sensación incómoda por la situación ni por el trato que pueden dar al único blanquito. Mientras ceno, voy escribiendo en mi libreta de viajes, y la gente me mira con cara extraña: de dónde vendrá, qué estará escribiendo, por qué escribe mientras cena? parecen preguntarse…

Continuando con la aventura de estos últimos días, tras la increíble experiencia del paseo nocturno por la jungla en Kinabatangan al día siguiente tocamos diana de nuevo a las 6 de la mañana, desayunamos a las 6:30 y a las 7 ya estábamos Luna (la chica de noruega), Scott y yo en la barca saliendo de las cabañas camino a Sukau. Una vez allí, Luna se fue directamente al aeropuerto, pues al día siguiente se iba a Tailandia a pasar unos días de relax en Phuket. Yo también iba de playas, pero a un destino algo más exótico.

Cerca de Sandakan, en el Mar de Filipinas, se encuentra el Parque Natural de Turtle Islands (también llamado Pulau Penyu). Está compuesto por tres islas: Pulau Selingan, Pulau Bakkungan Kecil y Pulau Gulizan. Se encuentra a tiro de piedra de las Islas Filipinas, en mitad de las antiguas rutas de comerciantes y piratas.

Para llegar hasta Pulau Selingan (Turtle Island), la mayor de las islas y donde se encuentra el “cuartel general” del parque natural, no hay transporte público posible, ha de ser a través de una agencia que esté acreditada por la administración del parque. El aforo de la isla está limitado a unas 30 personas, por lo que siempre se recomienda reservar con antelación. Luna, mi compi de aventuras en Kinabatangan, lo intentó hace un mes y no había plazas disponibles. Yo lo intenté hace tan sólo unos días y tuve suerte, aunque tuve que adaptar el viaje al día en el que quedaba esa plaza. Tuve bastante suerte, quizá por una cancelación o por un simple guiño del destino.

 

Poblado en la Isla de Libaran

De camino paramos primero en Pulau Libaran, uno de esos sitios donde te quedarías a vivir para siempre. Se trata de una islita bastante llana, llena de palmeras y de pinos, y con un pequeño poblado con estructuras muy básicas donde los lugareños se dedicaban a recoger cocos y construir barcas. Allí estuve unas 3 horitas, donde me di un buen paseo por el interior de la isla, saqué unas cuantas fotos y me intenté relacionar algo con la gente del poblado. Ellos iban un poco a lo suyo. No es que fueran antipáticos, sino que posiblemente tenían otra cosa mejor que hacer que perder el tiempo conmigo en lugar de trabajar. Al final, como siempre, fueron los niños los que me pidieron unas fotos, y cuando se las enseñaban se reían con cierta timidez, como si hubieran hecho alguna travesura.

Relax en Pulau Selingan

 

Pulau Libaran

Después de comer, y muy a pesar mío, abandonamos la isla rumbo a Pulau Selingan. Aquí sólo viven permanentemente los Rangers (cuidadores del parque), y el personal que se dedica a hacer el estudio y seguimiento de las tortugas, pues de ahí viene el nombre de la isla. Tras el crepúsculo, empiezan a llegar las tortugas para desovar. Nosotros llegamos a primera hora de la tarde, y después de unas 6 horas libres que dediqué a retozar en la playa, bañarme, hacer snorkel y dar la vuelta a la isla mientras sacaba fotos. Más tarde, cenamos y fuimos a ver el desove.

Suelen llegar unas 30 tortugas por noche, aunque sólo te permiten ver una de ellas. A partir de ahí, está estrictamente prohibido salir de la zona de las

Tortuga en Pulau Selingan

cabañas desde las 6 pm hasta las 6 pm. El tema consiste en lo siguiente: ves desovar una tortuga (ver una tortuga casi tan grande como tú desovando impresiona, aunque el estar rodeada de gente observando hace que pierda un poco de encanto). Tras marcar a la tortuga, el Ranger recoge los huevos y los lleva al criadero, donde los dejan a buen recaudo señalando la fecha de desove, el número de huevos, la tortuga que los ha puesto…). Como dato curioso, el sexo de la tortuga lo determinará la temperatura del lugar. A más calor, más posibilidad de que nazcan hembras. Éstas fueron depositadas debajo de un árbol, por lo que posiblemente nacerían machos al darle sombra la mayor parte del tiempo.

 

Las tortuguillas

Luego viene lo mejor. Lo mismo que todos los días llegan unas cuantas tortugas, todos los días nacen otras muchas, que han de soltar por la noche. Con el agua por las rodillas, de repente te encuentras de noche con unas 70 tortuguitas alrededor. La naturaleza es maravillosa…

Antes del desove, estuve un buen rato hablando con Scott, y me contó sus planes de futuro, está prometido y se casará el año que viene. Dice que le encantaría viajar a España para conocer sus raíces, y se plantea ahorrar para ello. También me dice que para el día siguiente no tengo que preocuparme. Estaba pensando visitar los orangutanes en el Parque de Sepilok, pero llegar en bus no me daba tiempo, y pagar un taxi más la entrada, más la cámara… me iba a salir por un dineral, y después de lo gastado en estos tres días el presupuesto ha caído bastante. Me dice que me va a ayudar a llegar hasta allí y conseguir todo a precio local. Dice que es guía porque se siente embajador de su país, y que no quiere que los visitantes regresen de Borneo con la sensación de que todos los lugareños sólo quieren sacar dinero (madre mía que persona!!!!!!!).

Qué gran momento!!

Bien, pues después del “momento tortuga” saqué el trípode y a sacar unas cuantas fotos de la luna mientras todos estaban en las cabañas. de nuevo por la noche a solas con la naturaleza, lo que voy a echar de menos esos momentos.

Los Orangutanes y las marchas de la muerte.

Al día siguiente, Scott me llevó al Centro de Rehabilitación de Orangutanes de

Orangután en Sepilok

Sepilok. Estos animales (por cierto: orangutan = hombre holandés en nativo) están en vías de extinción, entre otras cosas porque el hombre está poco a poco talando los bosques y la jungla para sembrar las palmeras con el que consiguen el aceite de Palma. De ahí me llevó también al Parque conmemorativo de Sandakan. Ahí tuve conocimiento por primeras vez de “Las marchas de la muerte de Sandakan”.

Se trata, una vez más, de como el hombre puede llegar a ser, con perdón, un auténtico hijo de puta. Perdonar la expresión, pero no tiene otro calificativo. En la II Guerra Mundial los japoneses tenían un campo de prisioneros en Sandakan, donde se encontraban 1800 australianos, 600 ingleses y 100 prisioneros de otras nacionalidades aliadas, unos 2500 en total. Con la presión del ejército aliado en Borneo, decidieron trasladar a los reclusos hasta Ranau, 250 km a través de jungla. Descalzos, enfermos, y transportando 20 kg de provisiones por cabeza, tan sólo llegaron unos pocos al destino, aunque por las duras condiciones que encontraron a la llegad, o simplemente por su ejecución por órdenes de los superiores, tan sólo, de esos 2500 soldados, sobrevivieron 6 australianos, que consiguieron escapar de Ranau o durante la marcha por la jungla.

De vuelta a Sandakan

Scott me facilitó la vuelta a Sandakan. Por la tarde me fuí a dar un paseo por la ciudad y di con un campo de fútbol donde estaban jugando una liguilla entre varios equipos locales. También participaban en el juego de tirar de la cuerda, cosa que por lo que noté se tomaban muy en serio. Allí pasé casi toda la tarde, animando a los equipos más jóvenes y divirtiéndome de lo lindo.

El enfrentamiento con la cuerda...

Mañana temprano cojo el bus a Kota Kinabalu. Gracias al dinero que me ahorrado con las gestiones de Scott, piquito a piquito (ir a sandakan en bus en lugar de avión, coger autobuses urbanos en lugar de taxis en Kota kinabalu y Sandakan…) creo que voy a poder ir a Brunei. Cuando llegue a KK miraré si puedo salir para pasado mañana.

 

Os dejo el enlace de Wildlife Expeditions aquí. Os ruego que preguntéis por Scott, yo os lo agradeceré, él os lo agradecerá, y seguro que su futura esposa también ;-). A ver si entre todos podemos hacer que ahorre lo suficiente para venir a España de viaje de novios. Si queréis contactar directamente con él, dejad un mensaje en el Blog y yo os pondré en contacto con él.

Conociendo los monos narigudos

 

Monos proboscis en la provincia de Sabah (Borneo-Malasia)

Sandakan (Borneo-Malasia) 1 de agosto de 2010

Hola de nuevo desde Sandakan. Ahora mismo estoy en el hotel descansando después de tres agotadoras jornadas de jungla, ríos, islas y vida salvaje.

 

Familia de monos narigudos

Todos los viajes tienen un momento 5 estrellas. Lo mismo que el año pasado fue en Koh Tao, o el anterior en Camboya, y aunque queda mucho por venir, pienso que acabo de pasar por unos de esos momentos.

He visitado lugares increíbles, he conocido a gente más increíble todavía, he vivido momentos que serán inolvidables, y volveré a España con la amistad de una de las mejores personas que jamás he conocido. Pero vayamos paso a paso…

El viernes por la mañana temprano cogí el bus de Kota Kinabalu a Sandakan a las 8 am. En la Terminal de Autobuses de Inanan en Kota Kinabalu encontraremos varias empresas, al llegar decenas de lugareños se empeñan en coger la maleta para ayudarnos a encontrar el bus o la compañía con la vamos a hacer el viaje, lo curioso es que no te piden dinero, y si no estás interesado en su ayuda no se ponen nada pesados. Hay dos compañías importantes que realizan el viaje: Sida y Tung Ma. Los autobuses de la primera no están mal, los de Tung Ma son más antiguos, pero hacen su función. dependiendo del horario, puedes ir en una o en otra, y ambas cobrar los mismo: 30 RYM (unos 8 euros). El trayecto, en teoría, es de 6 horas. Yo he tardado 8 para la ida, aunque hay quien me ha comentado que tardó 10 horas. Todo depende del estado de la carretera y de las condiciones del tiempo.

visitante en la cueva de Gomantong

El trayecto es una maravilla, pues en su primera parte atraviesas el Parque Natural de Kinabalu, donde puedes hacer una parada en Laban Rata y hacer un treking antes de seguir hacia Sandakan. En esta parte del viaje hay que prepararse para sufrir las curvas y curvas, es mejor comer algo antes de salir pues con tanta revuelta el estómago sufre un efecto lavadora: vueltas y más vueltas…

Tras una parada a mitad de camino en un “restaurante” al aire libre donde apenas tienes el tiempo justo de pedir y devorar la comida en 15 minutos, la segunda parte del viaje es menos entretenida, aunque el paisaje no deja de ser agradable. Llegando a Sandakan son todo plantaciones de palmeras, de las que extraen el aceite de palma. Estas plantaciones son las que están quitando su lugar a la jungla, y por supuesto el hábitat a especies como el orangután, pero no es momento de denuncias…

Bueno, pues llegué a la terminal de autobuses, en las afueras de la ciudad, y taxi al Hotel seafront (10 RYM el taxi, 59 el alojamiento en Hab individual con aire acondicionado, baño y wifi, unos 14 euros al cambio). Me di un paseo por los alrededores y bueno, la verdad que tampoco pude ver mucho porque estaba bastante oscuro. No me dio ni buena ni mala impresión, aunque en los alrededores del puerto sí se puede apreciar un ambiente extraño.

Al día siguiente me recogía el guía de Wildlife Espeditions en el Hotel Sandakan a las 8:15 am. El guía era Scott Allan García. Sí, Scott es un malayo con antepasados españoles de 5ª generación, posiblemente de los que emigraron a Filipinas. Lo de Scott ha sido un descubrimiento, ya os hablaré de él según vaya escribiendo.

Gomantong Cave

Primero fuimos a la Cueva de Gomantong, tras un buen paseo en coche llegamos a los alrededores de la cueva, y después de registrarnos en el Centro de Información y pagar la tasa de la cámara (en todos los parques hay que pagar la Conservation Fee y la Camera Fee), empezamos un agradable paseo por los alrededores de la cueva, por un frondoso bosque donde, entre otras cosas, nos encontramos con una familia de monos, un par de águilas…

La cueva es impresionante, enorme. Aunque el interior está lleno de guano y huele regular, este olor es soportable, e impresiona la gran cantidad de murciélagos, dicen que millones. Esta cueva también es famosa por sus nidos de vencejos, muy apreciados sobre todo por los chinos. Por el otro lado, algo más arriba, está la entrada de la parte elevada de la cueva, donde se encuentran los nidos blancos, los más valorados por los recolectores.

 

De excursión por el río

De ahí fuimos hasta el río Kinabatanbang, donde la agencia tiene unas cabañas para alojar a los excursionistas. Tras comer cogimos una barca y bos adentramos por uno de los afluentes del río para ver la fauna en su hábitat. Allí pudimos ver cocodrilos, serpientes, varias especies de pájaros y de monos. Entre estos monos, unos macacos de cola larga, otros de cola corta, un orangután y… al fin los monos narigudos de Borneo, los proboscis!!! quizá la excusa para realizar este viaje. Esto no era como en los documentales de National Geographic, los monos los ves en la copa de los árboles y a relativa distancia, pues desde la barca apenas te puedes acercar más, y en el caso de hacerlo los monos huirían. Aún así la experiencia fue alucinante (llevaba mis prismáticos).

Por la noche, Scott me llevó junto con otro amigo suyo a dar un paseo nocturno por la jungla, y ahí es donde te das cuenta donde estás metido. No vimos demasiada fauna, unos monos, unas ranas, arañas, gekos… pero el sonido de la jungla es penetrante, si apagas las linternas y te quedas quieto escuchando, aprecias toda la vida que hay allí, desde animales depreradores hasta las simpáticas luciérnagas.

macaco de cola larga

Como dato curioso, me llevó a un sendero por donde hace pocas semanas descubrieron el paso de una manada de elefantes pigmeo, una de las especies más raras que hay en Asia. Fue descubierto hace unas pocas décadas y sólamente se encuentra en el norte de la isla de Borneo.

Rana

Al terminar el paseo, nos quedamos hablando los tres durante un buen rato, como 2 horas, contando todo tipo de anécdotas de nuestros países: fútbol, mujeres, trabajo… las conversaciones no cambian, ni en España, ni en ninguna otra parte del mundo.

Y de ahí a la cama, me esperaba al día siguiente otra dura jornada en las Turtle Islands…

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