Las caras de Brunei

 

Camino a la escuela islámica

Aeropuerto de Darussalam, 4 de Agosto de 2010

Hace unos días hablaba en otro post sobre como disfrutar del día a día. También mencionaba algo de los prejuicios, y como muchas veces sacamos conclusiones erróneas antes de tan siquiera haber conocido directamente lo que estamos juzgando. Hoy me he visto en ese error. Y lo que he vivido, la experiencia de Brunei, me ha hecho aprender de ese error.

A las 8:50 he cogido el vuelo a Brunei desde el aeropuerto de Kota Kinabalu. Al llegar al sultanato, he tenido que pasar toda una odisea para llegar hasta los alrededores de KH Soon Resthouse.

Respecto al aeropuerto, me esperaba algo tipo Changi, el aeropuerto de Singapur, con todas las facilidades para el viajero, pero aqui o coges un taxi o tienes que caminar medio km para coger el bus que te lleva a la ciudad. Como el presupuesto no está para lujos, tocaba caminar y con un poco de suerte encontrar a la primera la parada de autobús hasta la ciudad.

Una vez en Bandar Seri Begawan, capital del sultanato, he comprobado que ni mucho menos es un mini-Dubai, pese a presumir de ser un estado petrolifero. La capital es bastante humilde, como sus habitantes. KH Sonn Resthouse, el único alojamiento barato del centro de la ciudad, es mas humilde todavía, a decir verdad es quiza lo más cutre que me he encontrado en toda Asia, y he viajado y me he alojado en sitios con todo tipo de fauna…

Asi eran las espectativas, casi no me atrevía a dar una ducha por miedo a lo que pudiera salir del grifo, y quitando un albbergue en las afueras, es el único alojamiento a un precio razonable en toda la capital. Pero lo mejor estaba por llegar…

kompong ayer

Salí a dar un paseo para conocer la ciudad, pero al preguntar antes en una oficina de información turística por los circuitos de los que habla la Lonely Planet, me dicen (muy amablemente) que un circuito de 3 horas me puede salir por 50 dolares de Brunei (1 BND = 0,50 euros), y si voy solo, 100 BND. Por supuesto, allí los eje con la mejor de mis sonrisas, haciendome a la idea de que me esperaba un dia muy duro.

HJ, todo un fenómeno

Al salir a la calle fuí a echar un vistazo a un mercadillo de comida al lado del rio, y fue allí donde conocí a HJ (ellos pronuncian “Eichi”), conductor de una barca-taxi que me ofreció sus servicios para conocer la “ciudad”. Nuestra primera conversación-regateo fue tal que así:

– HJ: 30 Brunei Dollars Mister!

– Espanioleitor: Too expensive my friend!

– HJ: Ok, 25 dollars!

– Espanioleitor: I pay 15, I know more is expensive (sonrisa)

– HJ: (carcajada)

– Epanioleitor: Ok my friend, 15 dollars, me happy, you happy… everybody happy!

– HJ: (Risas) Ok Mister, but for 20 dollars we can go to see monkeys, proboscis (te llevo a ver los monos proboscis por 20 dolares)

– Espanioleitor: How long? (cuanto tiempo?)

– HJ: More than 1 hour… (mas de una hora)

– HJ y Espanioleitor: (Choque de manos)

A ver, por 20 BND (unos 10 euros) iría a ver Kompong Ayer, el poblado-barrio flotante junto a la ciudad,  con nada menos que 30.000 habitantes, los alrededores de esta y los monos proboscis… tal y como iba el día, creo que no me podía negar, e hice bien, muy bien…

Primero me llevo a Kompng Ayer, y a la galería desde donde se puede contemplar el poblado. Esta galería hace un amago de mostrar al turismo la cultura de Brunei, aunque todavía les queda un poco (ó un mucho) por desarrollar el turismo por aquí. Después, me llevo a su barrio, otro poblado flotante en las afueras de la ciudad que sigue formando parte de Kompong Ayer, y mientras me contó algo de su vida y de la cultura de Brunei:

HJ vive en Kompong Ayer, me dice que las casas son del gobierno y se las rentan a los ciudadanos por 162 BND al mes, aunque despues de 20 años pagando te quedas con la casa. También las pueden comprar por 38.000 BND, pero eso parece ser que no esta al alcance de todo el mundo. Una vez dentro de las casas, es muy diferente al aspecto que tienen desde fuera, son muy espaciosas, limpias, bien equipadas (para lo que son), y huelen muy bien: a perfume, a ropa recién lavada…

 

juguetón

Los niños entran en la escuela pública a las 7:30 am, va a ella en una barca que los recoge por todos los mini-muelles repartidos por todo Kompong Ayer. A las 12:30 terminan, van a comer a sus casas para asistir a la escuela islámica de 13:30 a 17.Los niños aquí son simpatiquísimos. HJ me dejó en una zona por donde pasaban todos ellos para ir a la escuela islamica. Todos me sonreían y me saludaban, me preguntaban mi nombre, de dónde era… en un raro ingles. Cuando les contestaba, sonreian timidamente, como si al hablar conmigo hicieran una travesura.

Algunos me pedían que les sacara una foto, normalmente con algún amigo/a. Otros, me pedían la foto y cuando se la iba a sacar se escondían detrás de algún compañero muy avergonzados. Todo esto, insisto, en las pasarelas del enorme laberinto de palafitos que forman Kompong Ayer. Así estuve alrededor de una hora: hablando, bromeando…

Hasta que conocí a Kali, una niña de unos 8 años con una sonrisa preciosa. Primero se me quedo mirando, y después de saludarla y preguntarle su nombre perdió la timidez, me pidió fotos, me presentó a sus amiguitos y después me cogió de la mano para llevarme a ver a su “amigo”.

A la izquierda, con el pelo recogido, Kali

Supuestamente íbamos a su casa, y yo estaba un poco mosca por todo eso (de nuevo error). Cuando llegamos a su casa, cerca de tierra firme, me enseñó a su amigo: un enorme lagarto de mas de un metro. Cuando le pregunte el nombre del lagarto, subió un poco los brazos, con las palmas hacia delante, y con toda naturalidad me dijo que no tenía (iluso de mí, cómo va a tener nombre un lagarto?).

HJ me estaba esperando en un embarcadero al final del poblado. Después de despedirme de Kali y sus amigos, nos fuimos a los manglares para ver los monos. La verdad es que después de lo que nos costó ver los proboscis en el Rio Kinabatanbang, no confiaba mucho en poder encontrarlos y más a esa hora del dia, pues la mejor hora para verlos es al atardecer, cuando van a los árboles cerca de los ríos para dormir. De nuevo error, me harté de ver monos. HJ me dijo que lleva muchos años visitándolos, y que sabe perfectamente dónde están en cada momento: por la mañana, al atardecer…

Proboscis, sólo habita en el Norte de Borneo

Ver a estos monos no es tan fácil como parece, además de que no es como un documental de La 2. Aunque más cerca que en Kinabatanbang, siempre los vas a ver a unos 15-20 metros, pues están en lo alto de los árboles y a cierta distancia. También vimos lagartos, iguanas, otras especies de monos… y a un águila pescando en el río, un espectáculo impresionante!!

Al final fueron casi 5 horas, y habíamos hablado de 1 hora y pico. Cuando al regresar al embarcadero le pregunté cuánto le tenia que pagar, me dijo 25 dolares, aunque le di 30 (insisto, 3 horas con una agencia me hubiera costado 100 BND, y solo la experiencia con los niños no tiene precio).

Al despedirnos, algo me salió del alma. Llevo 20 años trabajando con niños como profe de judo, mas unos pocos en los que me dediqué a la educacion física, así que le pregunte a HJ si era posible visitar al día siguiente el colegio y las clases. Le dije que no era seguro, pues dependía del tiempo que tuviera y la hora de salida del bus, avión… me dijo que lo intentaría, que hablaría con la maestra de sus hijos. De todas maneras le dije que al no darle seguridad, no me esperara al día siguiente y si encontraba otra gente para hacer visitas, que no dejara de perder clientes.

Despues fuí a comer (ya eran las 16:30 y no habia comido nada en todo el día), y a visitar la Mezquita de Omar Ali Saifuddien, el monumento mas importante de la ciudad, una llamada a la pomposidad, con la cúpulas de oro auténtico, suelos de mármol italiano, vidrieras traídas directamente de Inglaterra… algo impresionante, y justo al lado de las sencillas casas de los palafitos.

Mezquita de Omar Ali Saifuddien

Al anochecer, estuve haciendo tiempo en un ciber, no me apetecía nada volver a KH Soon y no había otra cosa que hacer en la ciudad.

Esta mañana, despues de desayunar, he ido a buscar a HJ, pero no lo he encontrado. Tenía alrededor de una hora antes de salir para el aeropuerto, asi que tampoco podía esperar demasiado, y tampoco quise llamarlo por telefono pues me imaginaba que estaria con otros clientes.

Por cierto, la Resthouse, KH Soon, ademas de cutre, antipáticos. El unico que medio se libraba era el dueño. No la recomiendan en la Guia Lonely Planet, y ahora entiendo el porqué. No suelo hablar mal de los sitios donde voy, el unico “pero” que le puedo encontrar a mi estancia en Brunei, sin duda ha sido este cutralojamiento.

Aunque Brunei no es esto, no puedo dejarme llevar por tan solo esa “mala experiencia”, Brunei tiene mas caras:

  • Por un lado, su riqueza natural, ver desde el muelle de la ciudad un aguila cazando, un enorme lagarto desde tu casa o un extraño mono proboscis al otro lado del rio.
  • Por otro lado, la pomposidad, la exhuberancia de las mezquitas y los palacios
  • Por lo demas, la gente es maravillosa, sencilla, amigable… No sé a donde ira dirigido el dinero en este pais (aunque me lo imagino), aun así, yo sí los he visto ricos: felices, sencillos y simpáticos… es la otra cara de la riqueza.

    águila

Hace un rato un señor se ha sentado en una mesa cerca de la mía, iba muy bien vestido y con otro compañero. Me ha dicho que trabaja para el Departamento de Turismo de Brunei, y me ha hecho un buen interrogatorio. Le he comentado lo que he disfrutado de su país, aunque sin duda deben desarrollar más las infraestructuras y la oferta turística, pues este país tiene muchísimo que ofrecer. Ahí ha quedado, a ver si leen el Blog y por casualidad me hacen una buena oferta, jeje

Por cierto, podéis contactar con Hj en los teléfonos (+673) 8785830 ó 8120041. A mí, personalmente, me fue muy bien con él, y gracias a eso me gasté menos de la mitad del presupuesto que había pensado para Brunei.

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