Bangkok

Caótica Bangkok

Bangkok, 14 de agosto de 2010

Saludos de nuevo!! Hace ya más de una semana que no actualizo el Blog. La verdad es que en estos días he tenido otras cosas en la cabeza, y no tenía muchas ganas de escribir. En este viaje he visitado varias junglas: Manukan, Kinabalu, Sandakan, Kinabatangan… pero os aseguro que la auténtica jungla la tenemos más cerca de lo que pensamos, y el animal más peligroso puede habitar en tu mismo barrio, puede ser hasta tu propio inquilino. El animal de la jungla ataca por propia defensa o para sobrevivir, el ser humano es capaz de hacer daño simplemente por puro orgullo, quién se merece peor destino…?

Pasando al asunto que me lleva a este blog, y a viajar. Llegué a Bangkok hace poco más de una semana. Vuelo de Kota Kinabalu a Singapur, unas 3 horas de escala y al fin vuelo a Bangkok. Allí me esperaba Pui, y cómo no, antes de ir a la Guesthouse fuimos a cenar a Beer Park. Echaba mucho de menos la comida Thai, y aunque en Brunei y en Singapur comí en restaurantes Thais, no llegaba a ser lo mismo. Un khao pad kai, unos huevos de cien años y unas nham, que son unas salchichas picantes que tienes que tomar con jengibre y cacahuetes para rebajar la sensación de que se re abrasa la boca.

Bangkok es una ciudad que me atrapa cada vez que vengo, nunca me canso de ella. Es caótica, enorme, el tráfico es desesperante, la polución obliga a llevar máscaras, para muchos puede ser sucia… pero cada vez que vengo (y ya van 8), y noto la bofetada de calor pegajoso, veo los taxis de decenas de colores cada cuál más llamativo, o siento ese inconfundible olor a miles de especias…

O cuando salgo por la puerta de Suvarnabhumi y decenas de taxistas intentar timarme sin perder la sonrisa, ellos lo saben, yo lo sé, pero no vamos a perder la buena cara ni las buenas maneras por eso, estamos en Tailandia.

zumería

O también cuando paseas por sus calles, y tienes que sortear los obstáculos con los que esta ciudad te reta, que nos son otros que los puestecitos callejeros de bolsos Guzzi, ropa interior de Armani, relojes Rolex… y si queremos hasta un tirachinas o cualquier juguete. Tampoco puedes dejar pasar los puestecitos de comida callejeros, porque en esta ciudad uno siempre tiene hambre, y cómo evitarla con el olor a dulces, frutas, tés, especias… ó el mismo pllo que para algunos es repulsivo, y sin embargo será el más fresco que hallamos comido nunca.

Es lo que tiene esta ciudad, que son todo contrastes, y eso hace que la ames ó que la odies. Porque te puede ofrecer lo mejor y lo peor. Cada cual es libre de poder escoger, nadie te obliga a nada.

Como ya he comentado en otras ocasiones, cada cuál encontrará lo que vaya buscando, y lo que cuente de esta ciudad cuando regrese a su país, será un reflejo de la personalidad de ese visitante.

La Bangkok que yo me he encontrado en esta ocasión ha sido la de siempre. Llena de vida, colores, olores y miles de sensaciones. Tengo que decir que me ha dado algo de pena encontrarme con los restos de los disturbios ocasionados por los Camisas Rojas hace unos meses. Edificios quemados, grandes almacenes destrozados, puestos de policía arrasados… Todo por lo dicho anteriormente, por el orgullo, la estupidez y la cabezonería humana, siempre empeñada en destruir lo hermoso, que con tanto esfuerzo ha conseguido en tiempos mejores. Para aquellos que tengan previsto visitar Tailandia en los próximos meses, mi precepción es que si algo ocurre será predecible, y en ese caso no creo que vaya más allá de la capital.

Kao Takiab

En este tiempo también hemos hecho un viaje relámpago a Khao Takiab, aquella playa al Sur de Huahin donde estuvimos el año pasado. Esta vez han sido sólo dos días, así que no ha dado tiempo a disfrutarlo apenas. Sí destacar un par de novedades con respecto al año pasado:

Comprando dulces en Plearnwan

– Plearwan Eco Vintage Village (Huahin City): Se trata de un mercado de productos tradicionales, el primero de Tailandia. La entrada es gratuíta, y está formado por una calle entre dos edificios de dos plantas construídos en madera tradicional. La comida es deliciosa (sobre todo los dulces y las bebidas), y todo lo que te ofrece está hecho con los medios tradicionales y con un estricto respeto al Medio Ambiente. Como curiosidad, los Tais no paran de hacerse fotos en él, por lo que debe ser bastante conocidos entre ellos, sobre todos entre los de clase alta, pues en Huahin veranea lo más “chic” del país.La entrada está entre soi Huahin 38 y 40.En frente del Palacio Klai Kangwon del Rey Rama VI.

– Cha Am: Una población turística situada unos pocos km al Norte de Huahin. Para que me entiendan los granaínos, es como llevarte Torrenueva a Tailandia. Insípida, es un pueblo plagado de turistas Tais, y con no muy buena reputación. A mi gusto (y Pui coincidía conmigo), es un lugar totalmente prescindible, por lo menos en comparación con otras playas de la zona como Huahin, Khao Takiab, Prachuap Khiri Khan, Ao Manao, Khao Tao, Soi Noi… Aunque sí que se veía bastante ambiente, sobre todo Tai, muy poco “farang”.

Un pequeño descanso...

Y lo siguiente: una enésima escapada a Camboya, para visitar de nuevo a Juanfran, Davide y al resto de mis amigos de Babel Guesthouse en Siem Reap.

“La turista” (Diarrea del viajero). Esa incómoda compañera de viaje

wc momificado

Algo bastante común entre los viajeros primerizos y no tan primerizos que llegan a Tailandia es la Diarrea del Viajero. El cambio de agua, comida y clima puede condicionar enormemente la llegada de esta incómoda enfermedad.

Técnicamente (según Wikipedia), en condiciones normales, la absorción intestinal es mayor que la secreción de modo que se favorece a la absorción, con lo que, por lo general, más del 90% del contenido que llega al intestino es absorbido a lo largo del tracto gastrointestinal. Si se produce cambios en el flujo bidireccional, es decir, si se aumenta la secreción o se disminuye la absorción, el volumen que llega al colon supera su capacidad de reabsorción, con lo que aparece la diarrea. Leer más de esta entrada

Comida tailandesa

Puesto de comida en Bangkok

Puesto de comida en Bangkok

Bangkok, 19 de agosto de 2009

Esta mañana hemos ido al medico, a Pui le ha picado noseque bicho en Pratchuap y le han tenido que poner una inyeccion. Al salir, hemos ido a desayunar y me he tomado la que creo que va a ser mi última sopa Kuai teao hasta que regrese de nuevo a Tailandia. Siempre que regreso a Granada aparezco con unos cuantos kilos menos. Todo el mundo se cree que apenas como, todo lo contrario, lo hago al menos 3 o 4 veces diarias, el secreto es esta comida. Esto me ha hecho pensar hablar un poco sobre la reconocida comida tailandesa. Leer más de esta entrada

A %d blogueros les gusta esto: