Una tarde con Jun

 

Con Jun en el hall del Marina Bay Hotel

Aeropuerto Internacional de Changi (Singapur), 24 de agosto de 2010

 

Hoy hace exactamente 30 días desde que salí de Granada para comenzar un pequeño viaje que al final ha recorrido 5 países: Singapur, Malasia, Brunei, Tailandia y Camboya (7 si contamos las escalas en Amsterdam y Seul).

Estoy esperando al embarque en el Aeropuerto de Singapur, ése del que tanto me había informado antes de salir de Granada, y que después de 4 trayectos durante este mes, ya me empieza a resultar familiar. Está entre los tres primeros lugares del Ranking Mundial de Aeropuertos, y muy merecidamente. Tienes de todo: tiendas, restaurantes, cafeterías, wifi gratuito en todo el aeropuerto, duchas, servicio de consigna, además de lujosas “lounges” donde descansan todos los hombres de negocios que vienen a Singapur a resolver sus asuntos.

Escultura urbana. "First generation" de Chong Fah Cheong

Ayer por la tarde salí de Bangkok hacia la ciudad-estado asiática. Una vez más, Pui me acompañó al aeropuerto,  almorzamos en el “Food court” que hay en la planta baja (por cierto, muy barato y la comida riquísima), echamos un vistazo al nuevo tren-lanzadera que inauguraron el mismo día. Después, la acompañé hasta el aparcamiento y nos despedimos con pena, mucha pena. Y es que a este tipo de despedidas uno nunca llega a acostumbrarse.

Entre unas cosas y otras, llegué a Singapur a las 9 de la noche, pero pasa el control; recoge equipaje; deja mochila grande en consigna; coge tren; coge metro; encuentra la salida correcta; encuentra el albergue…. Al final llegué cerca de las 11 y fuí casi directo a la cama.

Esta mañana no he tenido mucha prisa en levantarme. He ido directamente a Raffles Place, en el distrito financiero de Singapur que no tiene nada que envidiar a cualquier ciudad europea ó americana, y sin quedarme corto, es muy posible que la gran mayoría de las ciudades del mundo deberían sentir celos de esta impresionante ciudad asiática. Los grandes rascacielos, las calles inmaculadas, el civismo de sus ciudadanos (aunque más les vale con la estricta legislación), la fácil, rápida y práctica red de transportes… hacen de Singapur  una ciudad muy atractiva. Y lo que en un principio iba a ser una visita de uno ó dos días, ha pasado a ser una promesa para volver en un futuro no muy lejano por unos cuantos días, pues estos dos días realmente se me han quedado muy cortos.

UOB Plaza Towers

El área de Raffles es sencillamente espectacular, y el ambiente es especial, cientos de ejecutivos saliendo de las oficinas, de todas las razas y colores, Singapur se convierte en una ciudad cosmopolita donde se reúne una pequeña parte de todos los países asiáticos. A media mañana había quedado con Simon, un competente inglés con el que comparto un amigo común, en el UOB Plaza, un complejo de dos altas torres situado en Raffles. La UOB Plaza Uno es una de las tres torres más altas de Singapur, con 280 metros de altura y 66 pisos es un clásico en el skyline de la ciudad. Terminado en 1992, es la oficina central del United Overseas Bank y mayores corporaciones financieras como la UBS. Sobre el piso 60, hay un restaurante, Si Chuan Dou Hua.

La UOB Plaza Dos es relativamente más corta y más vieja, construida en 1973 y reconstruida en 1995 para tener la misma fachada que el edificio más alto y reciente. Ambos edificios están conectados por un podio de 45 metros de largo apoyado sobre cuatro columnas.

Almorzamos en Boat Quay, y tras una interesante conversación nos despedimos con la esperanza de que la próxima vez que nos encontráramos será delante de una Tiger, para celebrar la consecución de nuestros proyectos venideros, él el Singapur, y yo… lo veremos pronto en los próximos Posts.

Escultura urbana. "Bird" de Botero

Tenía unas horas libres hasta la salida de mi vuelo a Seúl, así que me fui a la zona de Marina Bay. Quería llegar hasta el hotel y subir a alguna de las torres. El camino no tiene desperdicio, pasando por el Hotel Fullerton, el Merlion, Explanade, un espectacular centro artístico y dramático cuya arquitectura parece de otra galaxia, no se sabe qué puede ser: un durian, una pelota de golf… y lo que sin duda más me gustó fueron las esculturas callejeras. Botero, Dalí, Lichtenstein… o algunos artistas locales adornan las calles de Singapur con sus obras, merece la pena pasar un día paseando y haciendo un circuito de “arte urbano”.

Escultura urbana. "Homenaje a Newton" de Salvador Dalí

 

Escultura urbana. "The river merchans" de Aw Tee Hong

Jun

Una vez en Marina Bay Hotel, me crucé con la que me pareció la sonrisa más grande y sincera de toda Asia. Ésta pertenecía a Jun, un simpático filipino que tuvo la difícil tarea de hacerme pasar unos de los mejores momentos en la que era precisamente mi última tarde en Asia. Sin motivo ninguno, empezamos a hablar de lo grandioso que era la ciudad. De ahí me llevó a varios sitios donde podía sacar buenas perspectivas con mi cámara, y al final pasamos toda la tarde sacando fotos, hablando y contándonos toda nuestra vida como si nos conociéramos de siempre.

Marina Bay Sands. Al fondo, Marina Bay Hotel

Médico pediatra de profesión, es otro apasionado de los viajes y la fotografía. Pasa unos días de vacaciones en Singapur, y por lo que se veía, no paró de moverse en todos esos días con su cámara de fotos. Y eso mismo hicimos aquella tarde, él con su Nikon y yo con mi Canon, sacamos cientos de fotos, intentamos buscar solución a cientos de problemas del mundo y hablamos de trabajo, política, mujeres… Como iba con tiempo, retrasé la vuelta al aeropuerto una hora, y en el momento de la despedida nos fundimos en un sincero abrazo. Solamente pasamos juntos unas pocas horas, pero es curioso cómo a veces en tan poco tiempo puedes conectar tan fuertemente con una persona de un país tan lejano. Ahora, terminando de escribir el Post desde Granada, y a alguna semana de mi regreso desde Asia, aún seguimos en contacto por facebook, y cada conversación se alarga mínimo una hora.

Desde estas líneas mi homenaje y admiración a mi simpático nuevo amigo.

Good luck doc Jun!!!

 

Jun

Me voy a Borneo!!

A Borneo!!

Mono Narigudo de Borneo (Proboscis)

Pues esperando al fin mis vacaciones. Este año ha sido uno en los que me he tomado la preparación el viaje con más calma. El billete tenía que comprarlo con tiempo, pues si me acercaba al verano el precio se iba a disparar. Como el año pasado, compré el billete en el mes de abril y sin un plan de viaje aún preparado. Sobre el trayecto, esta vez ha tocado Madrid-Singapur, con escala en Seúl y operado por Korean Airlines. Los aviones tienen buena pinta, y me llama mucho la atención visitar en el mismo viaje cuatro de los mayores aeropuertos del mundo: Seul, Singapur, Kuala Lumpur y Bangkok.

Singapur

En un principio tenía pensado desde Singapur hacer una pequeña ruta por la Península de Malasia, llegando hasta las Islas Perenthians. Pero de casualidad encontré los billetes a Kota Kinabalu a un precio muy razonable (hasta 80 € I/V), los alojamientos allí tienen un precio accesible, no como Singapur, así que al día siguiente de ver estos vuelos fui a pedir información al Centro de Medicina Preventiva para el Viajero, controlé las vacunas, las conseguí, me puse las que necesitaba… y a preparar el viaje (en 10 días!!!). La idea es la siguiente: tengo 11 días hasta llegar a Bangkok, de manera que hay que aprovechar bien el tiempo. Por ese motivo, si llego a Singapur el 26 de julio por la noche, al día siguiente tengo ya mi vuelo a Kota Kinabalu para primera hora de la tarde, de esa manera por la mañana disfrutaré de un paseíto por Singapur, ya controlaremos el asunto “alquiler bicis”.

Mapa de Malasia, Indonesia, Camboya, Tailandia y la Isla de Borneo

Kota Kinabalu es la ciudad más importante de la provincia malaya de Sabah, en el Norte de Borneo, cerca de Brunei. Hasta hace poco la idea era desde allí dar el salto hasta Mulu, y visitar el famoso Parque Nacional de Gunung Mulu, donde se encuentran unas inmensas cavernas, y uno de los bosques más antiguos del planeta. En la isla las comunicaciones son escasas, y para llegar hasta allí dependes de un vuelo en un avión de hélice. Las plazas son muy limitadas, y se agotan rápidamente.

Isla Lankayan en el Parque Natural Turtle Islands

Lankayan, en el Parque Natural Turtle Islands

 

Para el relax...

Lamentablemente para la semana que viene no encontraba billetes que me cuadraran en fechas y, sobre todo, en precio, así que después de darle muchas vueltas, he decidido centrarme en el norte de Borneo, asentándome en Kota Kinabalu y escaparme unos días a Sandakan, en la costa Noreste de la isla. Allí aprovecharé para ver desovar a las tortugas pasando una noche en una de las islas del Parque Natural de Turtle Islands, y ya de paso bucear en uno de los archipiélagos más bonitos del planeta; iré a ver a los monos narigudos en la Bahía de Labuk y una escapada de dos días por el río Sungai Kinabatangan, donde dicen que la naturaleza “es un regalo de Borneo a la Tierra”, allí hay elefantes enanos, rinocerontes, monos, flores de todos los colores y de las que comen…

Raflesia

Desde Kota Kinabalu, quiero coger el North Borneo Railway. Se trata de una línea de tren construída por los ingleses en 1896. Esta línea, la única en el Norte de Borneo (y no sé si también en el resto de la isla), sale de Kota Kinabalu hasta Tenom, en un recorrido de unos 75 km, durante el trayecto, el tren pasa por manglares, plantaciones de palmeras, poblados y 136 túneles. En ir y volver, se puede ir perfectamente un día entero.

North Borneo Railway, a su paso por la jungla

También quiero hacer una escapada a Brunei, concretamente a la capital, Bandar Seri Begawan. Hay algunas cosas de este país que me llama la atención. Únicamente pasaré allí una noche.

Torres Petronas en Kuala Lumpur

Desde Kota Kinabalu, en Borneo, volaré de nuevo a Singapur para enlazar con un vuelo a Bangkok, donde Pui me está esperando. Posiblemente vayamos a pasar unos días a Prachuap Khiri Khan, ya estuvimos el año pasado y el sitio es perfecto para descansar. También haremos una escapada a alguna isla. Esta vez posiblemente no sea Koh Tao, aunque no se descarta. Koh Chang, Koh Kut y Koh Mak son las que tienen todas las papeletas.

También quiero pasar unos días tranquilos en Bangkok, una ciudad que me atrapa cada vez que voy. Me resultará rarísimo ver las secuelas de los enfrentamientos provocados por los camisas rojas hace unos meses.

Este año, muy a mi pesar, volver a Camboya está complicado, ya que un mes de viaje no da para tanto. De todas maneras, y según como transcurra todo, ya veremos si realmente descartamos, me sabría muy mal no volver a visitar a Juanfran, Davide y al resto del personal de Babel Guesthouse.

 

Para finalizar, antes de volver a Granada, Pui y yo iremos a Kuala Lumpur, y después a Singapur. Desde allí ella cogerá un vuelo de vuelta a Bangkok y yo para Madrid.

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